Entre las conclusiones del colectivo involucrado en esta experiencia se tiene que:
- la incorporación del enfoque de ABP en el plan de estudios de formación inicial de docentes de la Universidad de Atacama, ha constituido un gran desafío para todos los entes involucrados.
- Resaltan que, obviamente no ha sido fácil cambiar un paradigma epistemológico y metodológico que por años orientó su labor académica.
- Consideran asimismo, que la casi inexistente experiencia del ABP en la formación de docentes tanto a nivel nacional como internacional ha obligado a todos a realizar una fuerte labor de creación y experimentación, pero que, con certeza les dejó grandes frutos. Algunos de ellos son: el cuestionamiento de premisas que orientaban sus acciones; inicio de permanente reflexión sobre el tipo de docente que se espera para el siglo XXI; profesores desafiados a innovar; estudiantes con nuevas formas de aprender; comprensión de la complejidad de la labor pedagógica; comprensión mutua por parte de estudiantes y profesores, así como el desarrollo de pensamiento critico y reflexivo en los estudiantes.
A manera de conclusión puedo destacar a manera muy personal que, el ABP lo considero como estrategia o método que facilita la aplicación del conocimiento en contextos reales, permitiéndole al profesional en formación, saborear previamente el contexto y las situaciones que se suscitarán en su quehacer como profesional, desarrollando previamente con los conocimientos que ya maneja y los que debe aprender, los cuales irá adquiriendo en el desarrollo de las soluciones que plantee a cada situación. No obstante, se tiene que trabajar bajo este modelo amerita no sólo un cambio de metodología, sino, un cambio paradigmático de la relación de la concepción que se tiene de los actores primordiales de todo proceso de enseñanza-aprendizaje: estudiante-profesor.
Cabe por ello destacar que, es allí donde se comienza a trabajar este nuevo modelo, tomando en cuenta nuestras concepciones, cuál es el papel que por años ha cumplido el docente y cuál el del alumno, esto, obviamente implica un reto más que los docentes de este siglo XXI estamos desafiados a cumplir, cambiar nuestra manera de concebir a los alumnos como entes pasivos, a fin de tenderles puentes de aprendizaje que les permitan desempeñar un rol activos, crítico y reflexivo; ya que, a fin de cuentas, los docentes estamos llamados a satisfacer los cambios que para mejora nuestra sociedad demanda, en ese sentido, la formación de profesionales que hagan uso de su profesión de manera contextualizada y real.
Referencias Bibliográficas
Iglesias, J. (2002). El Aprendizaje Basado en Problemas en la Formación Inicial de Docentes. Perspectivas XXII, nº 3, septiembre 2002.
Muy bien
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